Por ser la curiosidad una motivación interna, un proceso que va de dentro hacia fuera.

“No tengo talentos especiales. Solo soy apasionadamente curioso”. Albert Einstein

En el momento actual, en el que todo evoluciona con gran celeridad, para seguir el ritmo es necesario aprender de forma constante y exponencial. Por ello la curiosidad se convierte en nuestro mejor aliado.

curiosidadFuente: Elaboración propia

Hay dos tipos de curiosidad; aquella que surge cuando nos aburrimos, y la curiosidad específica que brota por un estímulo que nos hace querer entender y buscar la respuesta. Ésta última es la que hemos de potenciar.

¿Cómo potenciar la curiosidad?

Formándonos e Informándonos para aprender

Creando una reacción en cadena: Cuanto más aprendo, más ganas tengo de aprender más.

Preguntar y preguntarnos 

No hemos de dejar de preguntar a los demás, pero también a nosotros mismos, todo. Lo que podríamos cierto puede dejar de serlo, todo cambia, evoluciona constantemente. Hemos de tener una actitud de activa curiosidad, cualquier cosa debe poder despertar nuestro interés por conocer y saber más: Las respuestas actualizarán y aumentarán nuestra visión del entorno y nuestro conocimiento.

Leer, escuchar, observar

Una buena manera de adquirir conocimientos y de despertar la curiosidad son los libros, aunque también las películas, series, conversaciones, debates, charlas, …no debemos desaprovechar la oportunidad de absorber información y enfoques diversos.

“Intenta aprender algo sobre todo y todo sobre algo”. Thomas Huxley.

No creer que lo sabes todo

Ser capaz de reconocer que no sabes alguna cosa te permitirá ampliar tu capacidad de aprender cosas nuevas. Aprende de otros: todos tenemos algo que enseñar y también, algo que aprender.

¿Por qué la curiosidad es una habilidad necesaria para el éxito profesional?

La curiosidad es una habilidad totalmente necesaria que nos lleva a:

Que nos interesemos por temas diversos, hacernos preguntas, ampliar la visión de las cosas. Nos hace ser emprendedores.

Nos lleva a investigar, a experimentar nuevas maneras de mejorar y, por tanto, de avanzar.

También a descubrir, a plantearnos desafíos y crecer.

Nos permite perder el miedo a debatir compartiendo conocimiento, escuchando y exponiendo. En consecuencia, amplia nuestra red de contactos.

Al escuchar y analizar lo que otros opinan podemos llegar a descubrir tendencias y a innovar en nuestra empresa.

La curiosidad también nos permite superar los baches ya que nos hace investigar por qué de lo sucedido y cómo mejorarlo.

Por todo ello la curiosidad es una habilidad necesaria para el éxito profesional. Cómo dijo Eric Schmidt, CEO en Google, “Dirigimos nuestra empresa basándonos en las preguntas, no en las respuestas”.

Nunca dejes de ser curios@, no dejes de preguntarte “¿y qué más hay?”. Sólo así podrás llegar a encontrar aquello que algún día despierte en ti la pasión.

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