En los años de bonanza económica, todos éramos muy eficaces ya que lo importante era alcanzar los objetivos sin importar los recursos. Si utilizábamos más medios de los necesarios, no pasaba nada, puesto que en el siguiente proyecto compensaríamos ese exceso, o se los facturaríamos al cliente…No contemplábamos la eficiencia. En un entorno donde la competencia es feroz, los recursos limitados, la incertidumbre grande y los márgenes cada vez más estrechos, la fórmula del éxito ha evolucionado: ya no basta con la eficacia, también hay que ser eficiente y ágil.

Pero no sólo una cuestión de éxito profesional, tenemos consciencia de que no debemos malbaratar en ningún ámbito de nuestra vida, tampoco en nuestro trabajo. Es irresponsable despreciar el tiempo y los recursos ya que ello significa no valorar adecuadamente estos elementos.

 

eficacia

Fuente: Elaboración propia

Tres capacidades complementarias

¿Qué es la eficacia? 

La eficacia es el logro de los objetivos fijados, independientemente de los recursos utilizados.

Por ejemplo: Una embotelladora ha aumentado en 2024 un 20% la producción mensual. Esta empresa es hoy más eficaz.

Se refiere a la capacidad de lograr los objetivos deseados sin importar los recursos invertidos.

¿Qué es la eficiencia? 

La eficiencia es el uso óptimo de los recursos disponibles.

Por ejemplo:  Si el anterior ejemplo de empresa embotelladora además de aumentar la producción mensual en un 20%, lo ha hecho sin tener que aumentar las horas de trabajo ni encarecer el proceso.

Se refiere a la capacidad de lograr los objetivos deseados o esperados utilizando el menor número de recursos posible.

¿Qué es la agilidad? 

Se refiere a la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios y demandas del entorno.

Eficacia vs eficiencia vs agilidad

Fuente: Elaboración propia

Eficiencia + Agilidad nos permiten ser sostenibles en el tiempo 

Integrar la eficiencia y la agilidad a la eficacia de una empresa y lograr que este trío forme parte del ADN de la empresa es clave no sólo para diferenciarse si no para seguir siendo sostenible en el tiempo.

 

¿Cómo aplicar este cambio? 

Parece fácil de entender, pero más difícil de aplicar en cada una de nuestras empresas. Hemos de revisar y evolucionar nuestro modelo de negocio y tener en cuenta los siguientes puntos:

  • La creciente competencia

Obliga a las empresas a reducir sus costes para seguir siendo competitivas.

  • La escasez de recursos

Hace que las empresas tengan que optimizar su uso para no perder rentabilidad.

  • Los cambios tecnológicos

Obligan a las empresas a adaptarse constantemente para no quedarse atrás.

Y algunas acciones que nos pueden ayudar a conseguir esta fórmula de éxito son:

  • Revisar los objetivos empresariales.
  • Identificar oportunidades de mejora en los procesos de trabajo (reducción de costes, optimización de los recursos, etc.).
  • Incorporar nuevas tecnologías.
  • Formar a los empleados.

 

Conclusión

La eficacia puede dar resultados; la eficiencia, rentabilidad. La agilidad lo que da son respuestas rápidas a la incertidumbre. Juntas construyen negocios resilientes y con proyección a largo plazo.

La eficacia pone el foco en el qué. La eficiencia, en el cómo. La agilidad en el cuándo.
Una empresa que solo es eficaz, puede sobrevivir un tiempo.
Una que además es eficiente y ágil, está más preparada para ser resiliente.

En tiempos de cambio, unir eficacia, eficiencia y agilidad no es una opción… es la única fórmula sostenible de éxito 

 

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