Si eficacia es alcanzar los objetivos fijados, eficiencia, es consumir los mínimos, y adecuados recursos. Entonces, ¿qué es más importante en marzo de 2018?

Fuente: Elaboración propia
Hasta 2007 todos éramos muy eficaces, lo importante era alcanzar los objetivos sin importar los recursos y, si utilizábamos más medios de los necesarios, no pasaba nada, ya que en el siguiente proyecto (pedido) compensábamos el exceso de recursos empleados en el anterior, …o se lo facturábamos al cliente. Es decir, no hablábamos de eficiencia.
Ahora, en esta nueva época que vivimos, sólo con la eficacia ya no funciona la fórmula de éxito, ha de ser Eficacia + Eficiencia. Hay que alcanzar nuestros objetivos pero, consumiendo unos recursos razonables para que nuestro cliente, y la sociedad en general, quede satisfecho y que además, nuestras empresas sean sostenibles en el tiempo.
Parece fácil de entender, pero más difícil de aplicar en el día a día de cada una de nuestras empresas.
Hemos de cambiar definitivamente nuestro modelo de negocio.
Este cambio de paradigma no es fácil de implementar. Aunque el concepto de combinar eficacia y eficiencia parece sencillo de entender en teoría, en la práctica es mucho más complejo. Aplicarlo en el día a día de nuestras empresas implica repensar procesos, ajustar prácticas y, en muchos casos, modificar profundamente el modelo de negocio. Ya no se trata solo de cumplir con los objetivos, sino de hacerlo de una manera que optimice los recursos, minimizando el desperdicio y maximizando el valor añadido.
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