Aunque hay quien nos quiere hacer creer que puede predecir el futuro, la realidad es que este, por definición, es incierto.

Es cierto que existen métodos probados para crear escenarios que nos ayudarán a identificar el/los posibles futuro /s para nuestras organizaciones y que nos pueden ayudar a encauzar los esfuerzos de nuestro equipo a avanzar con éxito. Os proponemos 5 pasos:

 

Esquema del futuro

Fuente: Elaboración propia

Fuente: Elaboración propia

 

Definir el alcance: primer paso para visualizar el futuro

Piensa qué escenario próximo necesitas comprender. Muchas empresas en el pasado solían planificar su futuro pensando a 2, 3, 5, … 10. Aunque la tecnología requiere de plazos grandes de maduración, la aceleración y cambios continuos actuales nos hacen aconsejar realizar pronósticos rápidos y crear escenarios futuros a 6, 9 y 12 meses.


2º paso para visualizar el futuro: Mapear el potencial compartiendo

Aunque no ponemos en duda los estudios de mercado, cada vez nos resulta más eficiente reunir a un grupo de personas relevantes para explorar los datos y darles sentido. La diversidad es clave para obtener mayor riqueza de opiniones y visiones. El tiempo y los recursos de que dispongamos acabarán por acotar el estudio que hagamos.

 

3er paso para visualizar el futuro: Identifica el “lado oscuro”

Debemos definir “¿Qué tipo de futuro queremos ver?” pero también “¿qué tipo de futuro NO queremos ver?”. Es tan importante identificar aquello que no queremos, nuestras líneas rojas, como lo que anhelamos alcanzar. Por tanto, debemos identificar tanto las amenazas de nuestra empresa como los posibles impactos negativos que nuestras futuras innovaciones pueden tener y causar:

La ética de la innovación es una responsabilidad ineludible que todas las organizaciones han de respetar.

A partir de este momento ya podremos empezar a construir el futuro que queremos para nuestra empresa.

 

Crea una narrativa convincente y comunicarla

Trazados los posibles futuros nos hemos de asegurar de que son entendibles para nuestro equipo y que, además, se entusiasman con ellos: para ser capaz de hacer las cosas diferentes has de estar realmente emocionado. Alinear a todo el equipo entorno a la consecución de nuestro futuro.

 

Convierte las palabras en acciones inmediatas

Independientemente de cuán grandes y a largo plazo, o pequeñas e inmediatas, sean las necesidades de nuestra organización, nada importa a menos que seamos capaces de convertir las palabras en acciones. Es por ello que debemos pasar a acciones inmediatas, acotadas y bien definidas para alcanzar el futuro que hemos visualizado.

Fija hitos a corto plazo, compártelos con tu equipo y renueva los mismos constantemente.

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