El posicionamiento digital es una de las estrategias que más buscan las organizaciones hoy en día, donde estar primero dentro de los resultados que arrojan los motores de búsqueda como Google significará si nuestro negocio está recibiendo la atención del público que requiere para continuar siendo rentable en el tiempo. Es por esto, que las empresas suelen invertir sus recursos en externalizar o desarrollar internamente el marketing digital con el propósito de que sea lo suficientemente fuerte para lograr ubicarse dentro de los primeros lugares en las diferentes plataformas de sus consumidores y por sobre todo, en su mente.

La manera para alcanzar dicho posicionamiento digital es primero entender que este, es el resultado de una continua gestión de acciones en el tiempo en el que cada una de ellas realizadas tendrá un objetivo por cumplir y que la suma de estas acciones deberán seguir siempre el alineamiento dado por la estrategia de marketing digital que se haya definido anteriormente por la organización y la cual deberá estar basada directamente en la estrategia general de la organización y los objetivos que busca.

El Iceberg del posicionamiento

Posicionamiento Digital

Es requisito fundamental tener claro cuáles son los lugares donde se encuentran nuestros leads (usuarios de internet que están interesados en la adquisición de nuestros productos, también llamados clientes potenciales) y cuál es su comportamiento. Para esto contamos con diversas herramientas algunas de pago como LinkedIn Premium y otras gratuitas como por ejemplo Google Analytics que nos permitirán sacar una mirada rápida y eficaz sobre el comportamiento de los usuarios. Estos análisis también deberán ser recurrentes en el tiempo, definiendo una periodicidad para su realización con la finalidad de comprender la evolución del comportamiento del cliente y enfocar los recursos donde veamos que podamos tener un mayor impacto en nuestro target.

Entendido lo anterior  podemos avanzar en la definición de las acciones a ejecutar y las cuales estarán categorizadas en dos grupos: Online Paid Media (de pago) y Orgánicas (gratuitas). La primera conlleva una inversión directa por ejecutar cierta actividad, mientras que la segunda no, aunque es importante tener en cuenta que pueden existir gastos asociados pero que no se deben a la actividad misma sino a una gestión previa como lo son la compra de imágenes, servicios de terceros para realizar alguna gestión de alguna plataforma, entre otras. Lo importante es poder identificar qué medidas orgánicas como de pago se tomarán en cada una de las plataformas a abarcar y que a su vez sean compatibles con la cantidad de recursos que disponemos, para que de manera progresiva en el tiempo, se puedan ir integrando otras acciones en nuevas plataformas conectando con clientes potenciales que inicialmente no estaban contemplados.

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